Nos llevaron a Arcángel, era de esperar, y nos tuvieron durante no sé cuantos días y noches en celdasespeciales anti magia, con ropas de preso, hasta que perdi la noción del tiempo que pasaba. Nos dejaron casi desfallecer aunque nos daban de comer. Al fin un dia creo que por la mañana nos llevaron a una gran sala en la que había mucha gente. Yo no sabía lo que era pero luego supe que se trataba de un tribunal al más puro estilo de la inquisición. Se nos acusaba de hacer magia y de ser cómplices de magos. Cuando creíamos que iban a ajusticiarnos nos ofrecieron la posibilidad de entrar como soldados de a pie en el ejército, y vimos en ello la oportunidad de librarnos de una muerte segura.
Tras aceptar, nos llevaron a nuestras celdas y al rato el capitán apareció y nos dio ropas y armaduras tras explicarnos en qué consistiría la misión. Teníamos que ayudarles a averiguar que era esa puerta, pues creian que teníamos algo que ver. También íbamos a ir al frente.
No sirvió de nada insistir en que no teníamos nada que ver. Visitamos un asedió en un portal, donde nos dijeron que teníamos que enfrentarnos a un titán. Vimos la situación y nos negamos a luchar, era una causa perdida sin las armas necesarias. Los soldados caían como moscas a las puertas del infierno. El viaje de vuelta duró varios días, paramos en una pequeña población y al pasar revista a las tropas aprovechamos para escabullirnos. No nos fue dificil, pero empezaron a buscarnos.
Pudimos escapar de la búsqueda, registraban todas las casas del pueblo, pero nos escondimos bien, cambiando nuestros uniformes de Tol Rauko por prendas de pescadores que encontramos en una casa vacía. Cuando se quisieron dar cuenta de como íbamos vestidos ya habíamos huido lejos.
Así vestidos y sin dinero ni pertenencias, volvíamos al principio. Harto de tanta persecución y de ocultarnos, y ahora que íbamos a estar en busca y captura, Tarek propuso ir al sur a recomponer fuerzas y sacar fondos para volver a luchar contra los ejércitos de Abel. No nos pareció mala idea...
Esbozos del viaje en el diario de Moru.
Tras aceptar, nos llevaron a nuestras celdas y al rato el capitán apareció y nos dio ropas y armaduras tras explicarnos en qué consistiría la misión. Teníamos que ayudarles a averiguar que era esa puerta, pues creian que teníamos algo que ver. También íbamos a ir al frente.
No sirvió de nada insistir en que no teníamos nada que ver. Visitamos un asedió en un portal, donde nos dijeron que teníamos que enfrentarnos a un titán. Vimos la situación y nos negamos a luchar, era una causa perdida sin las armas necesarias. Los soldados caían como moscas a las puertas del infierno. El viaje de vuelta duró varios días, paramos en una pequeña población y al pasar revista a las tropas aprovechamos para escabullirnos. No nos fue dificil, pero empezaron a buscarnos.
Pudimos escapar de la búsqueda, registraban todas las casas del pueblo, pero nos escondimos bien, cambiando nuestros uniformes de Tol Rauko por prendas de pescadores que encontramos en una casa vacía. Cuando se quisieron dar cuenta de como íbamos vestidos ya habíamos huido lejos.
Así vestidos y sin dinero ni pertenencias, volvíamos al principio. Harto de tanta persecución y de ocultarnos, y ahora que íbamos a estar en busca y captura, Tarek propuso ir al sur a recomponer fuerzas y sacar fondos para volver a luchar contra los ejércitos de Abel. No nos pareció mala idea...
Esbozos del viaje en el diario de Moru.
No hay comentarios:
Publicar un comentario