18 de marzo de 2006

2 La prueba de selección

"Al día siguiente nos despertaron cuando aún apenas era de día. Estabamos en habitaciones de cuatro personas y aunque no vi con quién pusieron a Aeon, a mi me asiganron con tres comapeñeros: dos de ellos chicos y una muchacha. Uno de los chicos era un bravucón que no me cayó bien. El otro compañero parecía majo, aunque la que me resultó más simpática fue la chica, que no hablaba apenas.

Salimos tras el desayuno en el gran comedor al patio, donde nos dieron unas túnicas y el maestro que me había seleccionado, un hombre robusto ataviado como si se tratara de un samurai y con el pelo largo recogido en una coleta procedió a enseñarnos algunos golpes básicos, que superé sin dificultad.

Aeon tuvo una sesión de entrenamiento con su "amigo" el profesor de la cara quemada. Se había percatado la noche anterior que también tenía el brazo quemado. No mencionó el porqué pero tampoco es que fuera muy simpático. Más bien era huraño y cascarrabias, y no valoraba todos los esfuerzos que Aeon llevaba a cabo para realizar los hechizos de fuego. Para él daba igual lo que hiciera el joven mago, no era suficiente.

Estaba bastante disgustado con eso, pero insistía con tenacidad en que superaría cualquier examen que le pusieran...

Pasaron los días, y seguimos ejercitándonos.

No veíamos al chico del lagarto ni el profesor de la cara quemada molestaba especialmente a Aeon, y nuestras actividades transcurrían con normalidad. No nos esperábamos lo que iba a pasar."

Segunda anotación en el cuarderno de viaje de Moru-chan.

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